57
La pareja compuesta por Jerry, de China, y Maiko, de Japón, ayudó
a crear esa atmósfera tan especial en Londres. “No pude asistir a los
Juegos de Pekín hace cuatro años y no quería perdérmelos en esta
ocasión”, explicó Jerry.
Tenemos entradas para el partido por la medalla de bronce del torneo
femenino y, quién sabe, puede que Japón y China se enfrenten por un
lugar en el podio. Si así fuera, menuda guerra familiar nos espera”.
Tuvieron la suerte de que Japón acabara jugando contra Corea, y no
contra China.
Path y Steven habían llegado de Birmingham, a 200 km al norte de
Londres, para ver el partido de la selección masculina de Gran Bretaña
contra Bulgaria, que los locales perdieron por 3-0. “No sabía mucho
de voleibol ni del equipo británico antes de este partido, pero nos ha
parecido maravilloso seguir su debut olímpico”, afirmó Path. “No
pensaba que el voleibol se jugara a tanta velocidad; es fantástico”.
Mirando de reojo a los equipos que se preparaban para el siguiente
choque de la jornada, la espectadora añadió: “¡Los jugadores tienen
un físico tan imponente! Estaba observando a los rusos mientras
calentaban para el choque contra Alemania y me parecen incluso más
impresionantes que los que han jugado el partido anterior”.
Me encanta el rugby, pero no sabía que el voleibol fuera tan increíble”,
comentó Steven. “Ha sido alucinante asistir al debut olímpico de
nuestra selección. ¡Quién sabe qué habría pasado si hubieran llegado
al cuarto set! Habría estado genial”.
El australiano Thomas Edgar abraza a su madre entre el público
Los aficionados chinos sí que saben montar una fiesta
El primer ministro Dmitry Medvedev, aupando a Rusia
Bulgaria tenía un ángel de la guarda
Los seguidores brasileños se lo pasan en grande