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El final de una era para Gamova?
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La derrota de la selección femenina de Rusia a manos de Brasil
en cuartos de final del torneo de voleibol de Londres 2012 no
supuso únicamente el amargo despertar del sueño olímpico
para una generación de jugadoras. Probablemente, el mundo
contempló además el último partido de Ekaterina Gamova con
la camiseta nacional.
Gamova, bicampeona mundial y una de las deportistas más altas del
mundo, lloró tras la derrota de su equipo en un apasionante choque
a cinco sets contra la selección a la postre triunfadora en Earls Court.
Pero también en aquellos momentos tenía en mente la posibilidad más
que real de que jamás añadiría el oro olímpico a las dos medallas de
plata ganadas en 2000 y 2004.
Me tomaré un descanso de la selección nacional”, declaró. “No sé si
será una marcha definitiva o si regresaré tras una larga pausa. Ahora
no puedo responder a esa pregunta, aunque lo decidí antes de venir a
Londres. Estoy cansada. Llevo jugando muchos años. Pero seguiré en
activo con mi club”.
Gamova disputó sus primeros Juegos Olímpicos, Sídney 2000, a
los 18 años. En Atenas, cuatro años después, se proclamó máxima
anotadora y mejor bloqueadora. No obstante, Pekín, donde Rusia
terminó quinta, resultó un tanto decepcionante. En Londres 2012,
y a pesar del nuevo revés sufrido, Gamova solo tuvo elogios para el
torneo que acababa de vivir.
Creo que estos Juegos Olímpicos son los mejores que he visto
jamás”, comentó. “Una organización perfecta. Sin duda, los
mejores en los que he jugado. La competición empezó fácil,
porque nuestras rivales no eran demasiado poderosas. Luego nos
enfrentamos a Brasil, y el partido nos costó mucho. Hicimos lo que
pudimos. Sin tantos errores puede que hubiéramos salido mejor
paradas, pero perdimos”.
Gamova seguirá jugando al menos un año más con su club, el
Dínamo de Kazán, y se dedicará en sus ratos libres a sus estudios de
Periodismo aunque con cierto pesar. “Me matriculé en Periodismo
en la Universidad de Moscú, pero no he tenido tiempo de estudiar
de verdad”, explicó.
Quizás ahora, sin la selección nacional, tenga más tiempo para
los estudios. Sin embargo, subirte al podio y oír el himno de tu
país es una sensación increíble, que solo el deporte te puede
proporcionar”, concluyó.
Puede que la rusa Ekaterina Gamova (nº 11) nunca añada el oro olímpico a las
dos medallas de plata que se colgó en 2000 y 2004
Estoy cansada. Llevo jugando muchos, muchísimos años”