Una vez más, Stare Jablonki ha presentado su mejor cara
mientras la flor y nata del voleibol playa mundial se congregaba
a orillas del lagoMazury para la celebración de los Campeonatos
Mundiales deVoleibol Playade la FIVBMazury 2013.
VolleyWorld
repasa un torneo que dibujó sonrisas en los rostros de todos los
que en él participaron y que sirvió para festejar por todo lo alto
los diez años que esta sede lleva organizando competiciones de
la FIVB.
Cualquier duda sobre la pasión que los polacos puedan sentir por el
voleibol playa quedó disipada para siempre ante la contemplación de
la muchedumbre sonriente que se dio cita en la pista central de los
Campeonatos Mundiales de Voleibol Playa Mazury 2013. Cada día,
miles de espectadores se congregaron en la sede a orillas del lago para
seguir en persona la batalla por la corona del voleibol mundial. Los
polacos, que adoran a sus héroes nacionales, colmaban el aforo de
9.000
localidades siempre que jugaban sus representantes, pero se
quedaban además para animar a los equipos extranjeros.
Fuera del estadio, los visitantes tomaban el sol, se daban un chapuzón
y disfrutaban de la naturaleza, los niños intentaban emular las técnicas
que acababan de contemplar en la pista y los hambrientos podían saciar
su apetito con una amplia oferta de comidas y bebidas. El lleno total
de la espectacular ceremonia inaugural, que no disminuyó durante el
resto de la semana, marcó la tónica de la competición. Los anfitriones,
el presidente Andrzej Dowgiallo, su hijo Tomasz y el director del torneo,
Daniel Blaszkiewicz, merecen gran parte de los elogios por estas
magníficas escenas. Ellos han sido el alma de la competición desde que
nació como Abierto exclusivamente masculino en 2004 y a lo largo de
su crecimiento hasta convertirse en Gran Slam y, posteriormente, en
Campeonato Mundial. Su concepción se basa en situar a los jugadores
en el centro de la acción y asegurarse de que se satisfagan todos sus
deseos y necesidades. Así es como han llenado las gradas y los recintos.
Las dos premisas de esta concepción se conjuntaron para producir un
resultado espectacular en los Campeonatos Mundiales de Mazury.
Lamentablemente, los maravillosos aficionados polacos no pudieron
conseguir lo que tan fervientemente deseaban: el triunfo de Polonia.
Grzegorz Fijalek y Mariusz Prudel formaban la pareja nacional con más
posibilidades de ganar una medalla, pero, tras superar imbatidos la
fase de grupos, se vieron sorprendidos por el renovado ímpetu de los
brasileños Pedro Salgado y Bruno Óscar Schmidt, cuartos cabezas de
serie, que habían sufrido dos derrotas en su sección. Michal Kadziola
y Jakub Szalankiewicz se clasificaron para octavos de final, la mejor
posición que han logrado los equipos masculinos de Polonia, pero allí
se cruzaron con una pareja alemana muy en forma, Jonathan Erdmann
y Kay Matysik, quienes se impusieron en sets consecutivos de camino
a la medalla de bronce. Sin embargo, el vehemente público polaco no
pierde la esperanza de aplaudir algún día a sus propios campeones
mundiales absolutos. Kinga Kolosinska y Monika Brzostek ganaron los
Campeonatos Mundiales Sub-21 en 2009. Aunque ambas debutaban
en la categoría absoluta en Mazury, dejaron entrever magníficos
destellos de clase y técnica, que apuntan a un ascenso no demasiado
lejano a lo más alto de este deporte. En la competición masculina,
Piotr Kantor y Bartosz Losiak ofrecieron un rendimiento muy similar.
Durante la fase de grupos, la pareja se impuso a tres equipos mucho
mejor situados en la tabla mundial. A continuación, en la primera
eliminatoria, aunque se batió con garra, no evitó la derrota a manos
de los canadienses Ben Saxton y Chaim Schalk.
Pese a que su debut en los Campeonatos Mundiales terminó antes
de lo deseado, su fantástico palmarés en las categorías inferiores,
que incluye los títulos mundiales sub-23, sub-21 y sub-19, supone
una razón más que convincente para sospechar que no tardarán en
añadir otro gran trofeo ni en proporcionar a la afición polaca motivos
para gritar todavía con más fuerza.
Polonia mantiene su
envidiable registro en las
categorías juveniles
El éxito de Polonia en las categorías por edad no tiene visos
de disminuir, dado que sus equipos se colgaron dos medallas
en los Campeonatos Mundiales Sub-21 de Voleibol Playa de
la FIVB celebrados en Umag (Croacia). Katarzyna Kociolek y
Jagoda Gruszscynska conquistaron el oro con una victoria en
sets consecutivos sobre las alemanas Anika Krebs y Jelena Wlk,
mientras que Maciej Kosiak y Maciej Rudol derrotaron a los
rusos Maxim Zhirkov y Ostap Firsov en el partido por la medalla
de bronce de la competición masculina. Se trataba del segundo
oro de Kociolek en Umag, tras el primer puesto alcanzado con
Karolina Baran en los Campeonatos Mundiales Sub-19 en
2011.
Además, Kociolek y Gruszczynska se impusieron a las
alemanas por segunda vez en una final; en la de 2012, escalaron
hasta lo más alto del podio de los Campeonatos Europeos Sub-
20
de la CEV. Gustavo Carvalhaes y Allison Cittadin, de Brasil,
sólo necesitaron dos sets para vencer a los canadienses Grant
O’Gorman y Aaron Nusbaum y colgarse el oro. Las austríacas
Katharina Schutzenhofer y Jena Plesiutschnig se proclamaron
terceras en la competición femenina.
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