Es fantástico que mi país organice los Campeonatos Mundiales
en 2015. Aspirábamos a luchar por las medallas en 2015, y ahora
logramos esto”, dijo Meeuwsen.
Para Xue y Zhang Xi, el momento crucial se presentó en los primeros
compases de los Campeonatos Mundiales de 2013. Tras una victoria
en su primer choque, cayeron por 2-0 a manos de las gemelas
finlandesas Emilia y Erika Nystrom.
Después de su muy cuestionada decisión de ausentarse de los Gran
Slams de Corrientes, La Haya y Roma para participar en los populares
Juegos Nacionales de China, las chinas ganaron el tercer partido de
grupos y concertaron una cita en la primera eliminatoria con Maria
Antonelli y Agatha Bednarczuk, de Brasil, quienes habían superado
invictas la sección y se encontraban pletóricas de forma.
Cuando llegó el momento decisivo, no flaquearon; se tambalearon,
pero no cayeron. Mantuvieron la sangre fría, desplegaron la táctica
planeada y, como recompensa, se colgaron la medalla de oro.
Tanto Alexander Brouwer y Robert Meeuwsen como Chen
Xue y Zhang Xi pasaron por momentos críticos a lo largo de la
competición, situaciones en las que otros equipos se habrían
derrumbado.
En el caso de los holandeses, la más importante se produjo
cuando Ricardo Santos y Álvaro Filho salvaron el primer punto
de partido en el encuentro por la medalla de oro. En tal tesitura,
la inexperiencia de Brouwer y Meeuwsen, no sólo en las grandes
finales, sino en los torneos absolutos de la FIVB en general, podría
haber supuesto una rémora, socavado sus esfuerzos y permitido a
los brasileños protagonizar una memorable remontada.
No obstante, respiraron hondo y recuperaron la concentración,
respondieron bien a la segunda oportunidad que se les presentaba
y conquistaron una victoria por la que prácticamente nadie
apostaba a principios del torneo.
No tengo palabras para expresar lo que siento”, declaró
Brouwer tras el triunfo. “Creo que necesitaré mucho tiempo para
acostumbrarme a la idea, aunque me parece que nunca la asimilaré
de tan maravillosa como es. Jugar contra un equipo como Ricardo
y Álvaro y ganar supone un honor increíble”.
La pareja holandesa se formó a principios de 2011, pero lo más
cerca que había estado del podio fue la novena posición alcanzada
en cuatro Gran Slams de este año y los pases a cuartos de final
conseguidos en el Abierto de Fuzhou, el torneo que inauguró la
temporada, y en los Campeonatos Europeos de la CEV de 2011
y 2012.
Unas dos semanas antes del comienzo de los Campeonatos
Mundiales, los holandeses aseguraban perseguir el objetivo de dar
un nuevo paso en su carrera y meterse por fin en los cuartos de
final de un Gran Slam. Sin embargo, han escalado varios puestos
más y se han afianzado plenamente como un equipo a batir.
Por haber superado los cuartos de final, el Comité Olímpico
Neerlandés los ha catalogado entre los deportistas de categoría
A”. Como los Campeonatos Mundiales de 2015 se celebrarán
en los Países Bajos, Brouwer y Meeuwsen serán embajadores de la
competición, y sus sonrisas y sus medallas de oro brillarán en los
carteles publicitarios durante los dos próximos años.
Las primeras cabezas de serie estuvieron a la altura de su condición
y pronto encontraron la manera de vencer por 2-0. A partir de
entonces, transitaron sin interrupción por la senda del éxito. Las
representantes de Vanuatu, Elwin Miller y Henriette Iatika, les dieron
un buen susto en el primer set de octavos de final; Laura Ludwig y
Kira Walkenhorst les pusieron muy cuesta arriba los cuartos; y Liliane
Maestrini y Barbara Seixas sufrieron su poderío en semifinales, donde
las chinas se anotaron otra victoria por 2-0.
Pese a todo, Xue y Zhang Xi seguían preocupadas por la forma en la
que habían jugado antes de llegar a la final.
No tengo palabras para
expresar lo que siento”, declaró
Brouwer tras el triunfo. “Creo que
necesitaré mucho tiempo para
acostumbrarme a la idea, aunque
me parece que nunca la asimilaré
de tan maravillosa como es. Jugar
contra un equipo como Ricardo y
Álvaro y ganar supone un honor
increíble
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