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Madrid, 13 de julio, 2003- Brasil trajo el carnaval a la ciudad este domingo
cuando se midió a Serbia y Montenegro para pelear por codiciado título de la
Liga Mundial de $15 Millones de la FIVB pero el resultado llegó hasta el hilo de
la meta -y el quiebre de empate- en lo que se convirtió en un supremo despliegue
de voleibol moderno que realmente finalizó con dos extraordinarios ganadores.
Brasil se llevó el título 3-2 (25-16, 21-25, 19-25, 25-23, 31-29) en sólo siete
minutos por debajo de dos horas. Fue sin embargo un partido que será clase
aparte en la historia de las finales de la Liga Mundial como un verdadero gran
combate engre los poetas del deporte (Brasil) y sus guerreros (Serbia y
Montenegro). Y cuando el punto final cayó para Brasil, el capitán Nalber
Bitencourt saltó la barrera, saltó hacia la mesa de un reportero y ofreció un
homenaje a la concurrencia. Brasil es ahora Campeón Mundial, titulares de la
Liga Mundial y en la cima de los rankings mundiales de este excitante deporte,
pero se irán a casa desde España con el más grande respeto por Serbia y
Montenegro, quienes los empujaron hasta el límite y salieron de la cancha con
igual crédito por su exquisito despliegue de caballerosidad y talento. Brasil
comenzó fuerte y con algunos bloqueos tempranos de Rodrigo Santana rápidamente
estuvo al frente 8-3, animados por los toques de tambores y los casi histéricos
fanáticos en este ruedo de lidia de toros reformado. Pero para Serbia y
Montenegro nada le salió bien en la fase de apertura y servicio tras servicio
fallaron en encontrar su marca. Giovanni Gavio y Andre Nascimento produjeron una
variedad de asesinos remates y en lo que fue un abrir y cerrar de ojos, Brasil
tuvo una ventaja de 18-12. En 23-14 Nalbert bloqueó a Iván "El
Terrible" Miljkovic, luego Giovane sirvió un ace para llegar al punto de
set. Brasil luego tomó el set por un error de Serbia y Montenegro y se pusieron
arriba por un parcial que fue 25-16. Serbia y Montenegro trató de asentarse
rápidamente en el segundo set y lograron una ventaja de 8-4 por un despliegue de
sus más grandes guerreros. En 12-7 los Azules Balcánicos tuvieron su juego en
marcha, pero todavía faltaban los tiros esenciales. Un bloqueo que se fue por
mal camino por Serbia y Montenegro puso a Brasil a un punto de ellos en 19-18.
Segundos más tarde Miljkovic sirvió una bola que rebotó de los dedos de Giovanni
para darles ventaja de 23-19 y en un instante, los no favoritos habían sellado
el set para lograr nivelar. Serbia y Montenegro se agarró de la cola de Brasil
5-5 en el tercer set con un clásico tiro engañoso de Nikola Grbic, luego se las
arreglaron para colgarse la mayor parte del set gracias a mejor sincronismo y
más certeza. Estuvo claro que habían decidido retar a Brasil en su propio juego
magistral de engaño y los pulieron 25-19 para tomar la ventaja. La temprana
ventaja de 4-0 de Serbia en el cuarto set aplacó la histeria en las graderías
pero Brasil tomó el set para forzar a lo que seguramente será uno de los más
grandes desempates. Lo que siguió fue puro drama y a pesar de que la bola cayó
para Brasil, ambos equipos debieron haber sido bañados con gloria. Miljkovic
rastrilló 28 sobresalientes puntos para ser el mejor anotador tanto del match
como del torneo, mientras que los honores del mejor servidor y bloqueador fueron
para su compañero Andrija Geric. Martín Lebl, de la República Checa (quien
finalizó cuarto) fue el mejor rematador del torneo. Más temprano los italianos
finalizaron en tercero cuando derrotaron a la República Checa.
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